jueves, 19 de diciembre de 2013

No tendrá título.

Tal vez un día, alguien llegue a quererme sin medirme, sin ajustarme y sin juzgarme. 
Que complicado es existir cuando llegamos en un molde equivocado, podrán parecer mis palabras un prisma y no será precisamente el del amor, no... hoy no; cada quien haga con ellas lo que le apetezca, les doy mi firma... porque es en este suspiro del tiempo, donde lo que acabo de decir ya es ayer y no me importa su cauce. 

Mis palabras son tierra, agua, aire... tierra pa' taparte la cara, agua pa' lavar los intensos de ese "cielo que alguien nos robó y aire para percibir el destino a donde mis sueños se escapan, se esconden y se vuelven eso... aire.

 ¿Alas? son mi pendiente porque las zapatillas de cristal ya hace mucho, pero mucho se rompieron. Me salvaron de callos, pero me vistieron de miedos que hoy asfixian mi vida. Guardaba la esperanza de volver a abrazarte y de esperarte, eché raíces en tierra alquilada.
Subir, eso quiero, salir... de tu cuento y de la novela de Ellos...

No quiero reglas para medir un amor que esconde, rezos para salvar un alma  si eres tú quien la corrompe, ni estrellas colgadas el 30 de febrero, ni leyes absurdas en el barrio del olvido, ni canciones que no me muestran un norte...

El profundo lago del dolor me llevó a tocar de nuevo mi alma y es ella la que aquí escribe reclamos, súplicas, versos llenos de besos a quienes con su amor la reciben.
Espérame dentro de mis sueños, capitán de mi espiripuerto que algún día nos veremos... en silencio, así lo quiero.
"#AmigaMía"

Volví a escribir...

Volví a escribir... esta vez ya no para rogarte, 
aunque sí quiero contarte de tantos atardeceres
que me juré olvidarte... pero nadie se libera de quien nunca fue su cárcel.
Digamos que me desprendo de un ser que jamás fue mi sustento, mas sí,
mi aliento frente al ruido y el silencio...
Hoy le entrego al libre viento tantos sueños, los que anidaron en mi pecho, 
las medallas de los que fuimos cumpliendo y 
aquellos que naufragaron en el intento... de abrazarle.

Agradezco a ese universo que, alguna vez fue finito, 
el privilegio de hoy poderle contar entre mis cuentos
como un susurro, prisionero del tiempo...
¿Será que el llamarle Alejo, le alejó hoy de mis anhelos?
entonces, que el cielo permita sigamos escribiendo y componiendo,
tal vez, en este mismo camino, de nuevo nos encontremos
pero ya sin tiempo y que la única medida, sea la dicha del regreso.

Amiga Mía.

No me sale na'

Pero es que no me sale na' y solo quiero escribir aquellas cosas que no puedo pensar,
que quisiera cambiar y que ya no están en ningún lugar,
que llevo prendidas en el alma como medallas de honor a lo que pudo ser y no fue...
porque la cobardía se hizo grande y me faltó gritar y me faltó soñar y me faltó la fuerza
que años después ya me he cansado de esperar, de buscar; de suplicarle en silencio 
al Universo que pare sus lecciones y me de una vida más en la que solo quiero ser feliz
y hacer feliz... encontrarme de nuevo con El y sintiendo su mirada dejar brotar ese TE AMO 
que el valiente orgullo dejó sin aire y se lo tragó el silencio...
Tan solo una vida más en la que no tenga que escribir hojas de sueños frustrados.
ah por favor, querido Universo... ya puedo cambiarte mis gastadas zapatillas de cristal por un par de alas, 
pero eso si, que me queden precisas, ni grandes ni pequeñas... porque entonces se repetiría la historia, 
mi historia, esta historia de la princesa de un cuento infinito a quien su vestido jamás le quedó
de las zapatillas ni hablar si se han roto a cada paso... ya no puedo pegarlas más, hasta sin brillo se han queda'o.
Amiga mía.